En 1904, fecha en la que se imprimió la segunda serie del álbum Portfolio de Galicia editado por Pedro Ferrer -publicación a la que pertenece esta imagen- la actual calle del Progreso vivía una época próspera, muy acorde con la acepción que se le dio a su nombre, aunque en origen tuviese distinto significado. Nació como carretera pero pronto su amplitud y comodidad, que favoreció el tránsito de mercancías y personas, hizo que allí se instalasen comerciantes y almacenistas, hospederías y abundantes profesionales liberales que la convirtieron en la principal arteria de la ciudad.
Esta estampa nos permite ir avanzando el próximo proyecto del Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense, muestra de su alianza con su entorno.