La intervención «La inteligencia artificial en los museos: usos, aplicaciones y experiencias», impartida por Guillermo Díaz Bouzas, abordó el impacto de la IA en la gestión museística, en un contexto de sobrecarga informativa donde estas herramientas facilitan la toma de decisiones y la automatización de tareas. Se presentaron aplicaciones concretas como el etiquetado automático de colecciones en el MET, la detección de deterioros en pinturas mediante la herramienta ARTDET desarrollada por la Universidad de Granada, o la predicción de afluencia de visitantes en el British Museum. Destacaron también los proyectos de interacción con usuarios mediante chatbots.
Frente a estas posibilidades, se subrayaron sus límites: el elevado coste del entrenamiento, su restringida accesibilidad para instituciones pequeñas y desafíos éticos como la opacidad algorítmica, la privacidad de los datos y los sesgos en el comportamiento de estas herramientas. Se concluyó que la IA no revolucionará los museos, pero se convertirá en una herramienta que el personal deberá aprender a utilizar.