MÁSCARA FUNERARIA DEL PADRE FEIJOO

Desde el principio de los tiempos, el ser humano ha construido artefactos en los que pudiera habitar algo de aquellas personas que han pasado al reino de los muertos. En el siglo XVIII se demandan máscaras funerarias de celebridades de la cultura y la política, ya sea como objeto de colección o como veneración de la persona. Las máscaras mortuorias o funerarias son, en esencia, el positivo obtenido de un molde creado en contacto con el rostro de la persona fallecida. Un testimonio valioso de este tipo de retratos póstumos es la máscara del Padre Feijoo (1676-1764), uno de los pensadores más importantes de todos los tiempos.
La máscara presidió las exequias públicas celebradas en el Monasterio de San Vicente de Oviedo. Posteriormente, esta pieza fue entregada a la familia Feijoo Montenegro del Pazo de Casdemiro, el lugar de nacimiento del Padre Feijoo en Pereiro de Aguiar y, gracias a su generosidad, se conserva hoy en el Museo Arqueológico Provincial de Ourense.