La intervención «De la arquitectura a la arqueología de las iglesias altomedievales hispánicas (siglos VIII-X)», impartida por María Ángeles Utrero Agudo, abordó el período altomedieval como un espacio de convivencia y tensión entre la cultura islámica y la cristiana, con el año 711 como punto de inflexión en la evolución constructiva. Frente a la visión belicista, se subrayó la intensa actividad arquitectónica: solo en la mitad norte peninsular se documentaron más de 1.100 monasterios entre los siglos VIII y X.